martes, 1 de marzo de 2011

Leer y escribir.


Yo leeré y me escucharás, y así pasaremos
juntos esta noche terrible.

Edgar Allan poe, "La Caída de la Casa Usher".

Aunque previamente a 1450 se conocían algunas técnicas de impresión, la aparición de los tipos móviles de hierro es lo que cambió verdaderamente el panorama de la divulgación del conocimiento. Entre 1450 y 1500 se publicaron más de 30.000 títulos, la mayoría de ellos en latín. Impresores como Aldo Manuzio, Christian Egenolff, Simon de Colines y Fadrique Alemán aprovechan que esa tendencia continúa, y desde aquella primera Biblia de Gutenberg de 150 ejemplares, las tiradas han llegado a ser bastante más altas, de hasta 200 o 300 ejemplares en el caso de algunos libros. En esta época aprender a leer es mucho más común que antaño, y entre las gentes se extienden los pasquines anticlericales protestantes tanto como las indulgencias católicas, se hace tan común el disfrute de las novelas de caballería como la meditación sobre la devotio moderna de algunos teólogos, o corren las noticias de paz y de guerra tanto las descripciones y fórmulas de hechizos mágicos.


Por supuesto, la gran mayoría de la población sigue siendo analfabeta, pero los que leen son muchos más que en el pasado. En las ciudades o al menos en muchas parecen saber hacerlo, mejor o peor, la mitad de sus habitantes. En torno a las catedrales muchos obispados siguen intentando organizar escuelas, y las propias universidades pueden gestionar colegios en los que enseñar a leer a quien tampoco ha de llegar más lejos en su erudición. Y en las aldeas no son pocos los curas párrocos que intentar imitar las iniciativas urbanas, con mayor o menor fortuna, pues pese a todo es normal que el trabajo y la necesidad aparten al pueblo llano de la enseñanza, sobre todo en el campo. Así que entre los campesinos el analfabetismo es mucho más habitual que entre los villanos.

Personajes lectores.
¿Así pues, el PJ de FUDGE Feldkirch debería ser letrado por defecto, o no serlo? De entrada, tengamos en cuenta que la mayor parte de la gente no sabe leer, así que hay muchas posibilidades de que el PJ no sea una excepción. Por otro lado, entre los cortesanos la lectura es necesaria y requerida, y forma parte del ideal humanista de la época, pero muchos nobles son en la práctica analfabetos, hombres de armas alejados de la vida social de la ciudad o esposas a las que deliberadamente se intenta dejar en cierta oscuridad, para los cuales lee de ser necesario un preceptor o un mayordomo. Con lo que sea cual sea la clase social del PJ ésta no debería en última instancia indicar si sabe leer o no.

En realidad, en la mayoría de partidas será necesario para la trama que todos los PJs sean capaces de hacerlo... O que ninguno lo sea.

- Puedo enseñar Historia, pintura, matemáticas, hablo inglés, italiano, francés...
- El padre Sebastián es quien enseña aquí, nadie más. La palabra santa, y no es necesario saber leer ni escribir. Cosas del Diablo.

James Clavell, guión de "El Último Valle".

Esta segunda opción puede tener sus posibilidades, pues buscar ante la necesidad de leer algo a alguien capaz de hacerlo, copiar un manuscrito sin saber lo que pone, o andar por ahí paseándose con un texto encima cuyo contenido se desconoce en una época en la que esto puede ser especialmente peligroso tiene su miga. Hace poco escribía algo sobre mensajes secretos y, la verdad, puede considerarse que para el analfabeto todas las escrituras son una clave secreta que no sabe descifrar. Además, la Ventaja Leer y Escribir se ha incluido en la primera versión del manual para algo, y los DJs pueden exigirla, o mejor aún limitarla a uno solo de los PJs, pues el personaje que sepa leer marcará la diferencia, y puede ser necesario para los demás.

¿Y en cuanto a los PNJs lectores? Tal vez sólo los PNJs que sea lógico que lean, o que deban hacerlo por necesidades de la trama, deberían saber leer. El típico aldeano, guardia de la ciudad o criminal seguramente sean analfabetos, y darle una pequeña ventaja a un PJ en ese sentido puede dar pie a situaciones inesperadas y divertidas. En cualquier caso, que eso no impida contar en el escenario de la historia con tablones de anuncios (que estarán generalmente en las plazas o en los portalones de las iglesias) llenos de noticias, carteles de "se busca" o pasquines llamando a la insurgencia, casi todos impresos y repartidos por los pueblos de la zona: A fin de cuentas, en todas partes tiene que haber al menos unas pocas personas que lean, y que les lean el mensaje a los demás...

¿Y qué sucede con las historias en las que los jugadores sean académicos de algún tipo, quienes logicamente deben saber leer y además necesitan acceder a las Habilidades Académicas de rigor? En ese caso, el DJ debería otorgar la Ventaja Leer y Escribir automáticamente, más que no tenerla en cuenta, y así permitir dar otro uso a los puntos de generación de personaje. Pero de ese tipo de personajes, sus características y su entorno intentaré hablar en otra ocasión.