jueves, 20 de mayo de 2010

Elementos de aventura.

Un texto (ajeno) acerca de elementos comunes de las historias de capa y espada, verdaderas constantes en los relatos a lo Dumas o Salgari, que pueden ser también parte integrante, al menos la mayoría de ellos, en aventuras más realistas o por el contrario más góticas o fantásticas.


Sea cual sea la ambientación exacta de las aventuras, hay ciertos elementos que aparecen en todas las historias de capa y espada, algunos de los cuales describiremos a continuación. Utilízalos con total libertad.

Adversarios sibilinos: Durante sus aventuras los PJs se topan con multitud de rufianes, pero su principal enemigo suele ser un elegante aristócrata de lengua viperina que es tan educado como siniestro. Después de todo, son los PNJs de alta cuna los que poseen el dinero, la influencia y los recursos necesarios para destruir los planes de los PJs.

Barcos: Los veleros de alta mar son de por sí de lo más románticos, con sus velas a1 viento, sus destinos exóticos y sus valiosos cargamentos. Son también una copia en pequeña escala de la sociedad de la época. Aristocráticos y bien alimentados oficiales ejercen una disciplina brutal sobre los marineros de menor nivel social, hacinados en las húmedas y oscuras bodegas y que se alimentan de durísimas galletas y cerdo salado agusanado. Los viajes duran meses o años y las pequeñas rencillas tienen tiempo más que de sobra para convertirse en verdaderos motines. A veces sucede que las tripulaciones sucumben a la tentación y se convierten en piratas.

Caballos: Son el medio de transporte de los ricos y de los poderosos y proporcionan a los caballeros gran parte del glamour que les envuelve. Sin embargo, al contrario que los vaqueros del siglo XIX, los caballeros de la época no se preocupan mucho por sus monturas. Los soldados de caballería suelen perder más de un caballo durante una batalla, y los mensajeros hacen correr su caballo hasta reventar si no consiguen encontrar caballos frescos.

Candelabros: Además de alumbrar, a menudo están estratégicamente colocados para proporcionar a los PJs acróbatas una vía fácil de escape. Los candelabros también se pueden arrojar sobre grupos de desprevenidos soldados enemigos.

Capas: Estas ampulosas prendas pueden hacer las veces de improvisados disfraces o armas de defensa. Además, queda bastante bien que la capa ondee al viento cuando el héroe se deja caer del balcón hasta la silla de su caballo.

Castillos: Un edificio imponente es un símbolo de la autoridad del Estado. Los castillos siempre ponen de manifiesto el poder y el nivel social de sus propietarios, y algunos nobles poseen más de uno. Los castillos pueden ser también impresionantes fortalezas medievales en las que un señor en rebelión y todos los suyos pueden refugiarse y resistir un asedio. (...) No obstante, con frecuencia los castillos no son más que lujosas mansiones en las que las exigencias militares ceden paso a una elegante decoración y a las comodidades modernas.

Damas en peligro: Constantemente forzadas a casarse con un hombre al que no aman, acosadas por lujuriosos aristócratas o acechadas por facciones políticas interesadas en lo que sabe o en la posición que ocupa. Toda dama en peligro busca alguien poderoso que la proteja, como por ejemplo los PJs. No obstante, los objetivos de la dama en peligro pueden ser bastante diferentes de los de los PJs.

(…) Emboscadas: No importa cual sea la misión de los PJs, siempre habrá alguien que tratará de impedir que tengan éxito. Ese "alguien" puede ser una facción política, un enemigo personal, tropas extranjeras o bandidos. Los adversarios tratarán de predecir la ruta por las que los PJs piensan viajar y preparar de antemano la emboscada que les van a tender. Los PJs nunca deben pensar que lo que les sucede mientras viajan se debe a la mala suerte o a la coincidencia: Detrás de todo ello suele haber una conspiración.

Escándalos: Los caballeros desean proteger en todo momento su honor, pero sienten una afición igual de intensa por el vino, las mujeres y los juegos de azar. Esto les coloca en una posición bastante vulnerable y sus enemigos son capaces de hacer peligrar sus reputaciones amenazando con hacer públicas sus cartas de amor (que alguien ha robado), sus hijos bastardos o sus deudas. Las mujeres también tienen una reputación y multitud de secretos. Son muchas las posibilidades de chantaje.

Lealtades divididas: El deber nos obliga a veces a tomar dolorosas decisiones. ¿A quién debe obedecer un caballero? ¿A su rey? ¿Al Papa de Roma? ¿A su oficial superior? ¿A su amante? ¿O quizás a su conciencia?

Mensajes secretos: "¡Por piedad, por piedad! ¡Sé que sois un verdadero caballero, y por ello os suplico que destruyáis esta carta!" Con todas las intrigas que se organizan, son muchas las cartas secretas que tanto el remitente como el destinatario desean que la misiva no caiga en poder de la persona equivocada. Pueden ser órdenes militares, documentos mercantiles o cartas de amor. Los personajes pueden obtener ventaja sobre sus adversarios interceptando su correo, ser atraídos a una trampa por medio de una carta falsa o arriesgarse a que les roben sus propias cartas. Los que escriben mensajes secretos y los que los leen suelen protegerse del engaño por medio de la utilización de palabras y frases en clave convenidas de antemano que se puede insertar en el texto, y de sellar la carta con un sello de cera personal y guardado bajo llave. Los mensajeros pueden o no saber lo que están llevando y se les puede tanto robar como secuestrar.

Pasadizos secretos: Da la sensación que todos los castillos, casas señoriales u hoteles dispongan al menos de un pasadizo secreto. Los viejos palacios están repletos de ellos, las granjas tienen sus "refugios de sacerdotes" y algunos pueblos tienen verdaderas redes de pasadizos por debajo de las calles normales. Los pasadizos secretos se construyen para ayudar en la realización de acciones clandestinas. Los diplomáticos los utilizan para arreglar sus asuntos sin ser vistos, los nobles se sirven de ellos para salir a las calles en busca de una noche de placer, los disidentes los usan para ocultar a sacerdotes proscritos y los contrabandistas, para almacenar mercancías de contrabando. Es perfectamente posible que el propietario de una casa o el que habita en ella no conozca todos los secretos que encierra, pero siempre suele haber por la casa un criado ya viejo que se ríe cuando recuerda cuánto se usó esa puerta secreta en los viejos tiempos.

Retar a duelo por una nimiedad: Los héroes de las aventuras de capa y espada son bastante quisquillosos, siempre preparados para desenvainar sus espadas contra cualquiera que haya cometido una ofensa (real o imaginaria) contra su honor. Algunos personajes retan a otros a un duelo simplemente para llamar 1a atención.

Rivalidades: (...) Entre (...) grupos existe una rivalidad muy importante que no siempre es cordial. Son ejemplos típicos 1a rivalidad entre los Mosqueteros del Rey y la Guardia del Cardenal, y la de los gascones contra todos los demás.

Posada: Son una mezcla de taberna, restaurante, hotel y centro cívico. Los personajes pueden acudir a una para descansar, encontrarse con amigos y enterarse de los cotilleos más recientes. Una posada es un lugar público ideal para que los PJs se encuentren con PNJs, tanto aliados como enemigos. Dependiendo del dueño, una posada puede ser un lugar respetable en donde políticos y hombres de negocios celebran sus reuniones, o una poco recomendable casa de apuestas repleta de salteadores de caminos y timadores. Los soldados tienden a frecuentar esta clase de posadas, en las que el vino y la cerveza son mucho más baratos.

Traiciones: ¡Ten cuidado con las personas en quien confías! La política obliga a que se formen alianzas e incluso matrimonios de conveniencia con rivales y adversarios que te pueden traicionar a la menor oportunidad. ¿Además, quien te dice que tus amantes, tus criados o los guardias con quien trabajas no trabajan para el otro bando?


Kevin Scrivner, "Los Mosqueteros", suplemento para Rolemaster. Traducción de Marti y Deborah Cullel, Editorial Joc Internacional, 1997. Un libro que cuenta con buenas ideas, como las presentes.