jueves, 1 de abril de 2010

Órdenes Militares.

Órdenes Religiosas y Militares.
Las órdenes religiosas de tipo militar pueden trazar su origen hasta la Edad Media, en épocas en que, ya en las Cruzadas o en la Reconquista, el concurso de defensores armados de la Fe cristiana era necesario para la ocupación de territorios, la protección de caminos de peregrinaje y el rescate de reliquias santas. En el Renacimiento, algunas de esas órdenes han vivido un proceso de decadencia al desaparecer en gran medida la razón para la que fueron fundadas. Otras han alcanzado un gran poder temporal, y pertenecer a ellas sigue siendo un gran honor, generalmente sólo alcanzable por hombres de linaje noble. En pocos casos, sin embargo, siguen practicando el oficio de las armas como lo hicieron antaño, por lo que su importancia suele ser más bien económica y política.

Los requisitos para ingresar en una de estas Órdenes varían, pero generalmente se exigen pruebas de la ascendencia noble del postulante, de la ausencia de trabajadores manuales en ella y de un historial de honor intachable y de piadosa religiosidad, ajena a cualquier atisbo de herejía contra el catolicismo. Las pruebas de ascendencia pueden ser más o menos exhaustivas según lo elitista de la orden, y algunas pueden considerar como impropios de uno de sus miembros aspectos a los que otras órdenes no prestan verdadera importancia. En las Órdenes españolas, por ejemplo, suele ser necesario demostrar que no hay traza de judíos o moros, aunque sean conversos, entre varias generaciones de antepasados del postulante. Tras las oportunas demostraciones y la realización de los votos como hermano seglar, el aspirante se convierte en miembro de la orden.

Órdenes de Albrac y Aubrac.
· Procedencia: Reino de Francia.

Aunque antaño fueron unas órdenes militares locales que defendían y asistían a los viajeros en sus entonces peligrosas regiones de Francia, hoy no son sino dos congregaciones religiosas, dedicadas a regentar algunos hospitales, que siguen la regla de San Agustín.

Orden de Alcántara.
· Procedencia: Reino de España (León, Extremadura).

La Orden data de la Reconquista, al igual que las Órdenes de Santiago y Calatrava. No goza ya de la importancia que tuvo en la Edad Media, y su tamaño y poder temporal es de hecho menor que el de las otras dos Órdenes hispánicas, pero aún así posee grandes territorios principalmente en Extremadura, aparte de otras posesiones dispersas. Su sede, el castillo de Peñafiel, ha sido ampliado y fortificado en numerosas ocasiones, algunas de ellas muy recientes. Como orden religiosa además de militar, los caballeros de la orden de Alcántara siguen la severa Regla cisterciense de San Benito y, aunque no estén obligados a residir en casas capitulares, tienen vetado el matrimonio. El prior de la Orden es, pues, el del Císter, en Morimond, lo cual no es visto con buenos ojos por el Rey, que cada vez irá poniendo más trabas a la autoridad moral de un extranjero en una orden de caballería de la que su Majestad es Gran Maestre.

· Grandes Maestres:
En 1492, el rey Fernando el Católico fue nombrado Gran Maestre de la Orden, tomando así el control de sus tierras y posesiones. En 1522, Carlos I es nombrado Gran Maestre, convirtiéndose el título en hereditario.

Orden de Avis.
· Procedencia: Reino de Portugal.

Originada en la Reconquista, la fundación de la Orden de San Benito de Avis fue apoyada por la castellana Orden de Calatrava, de la cual de hecho sigue dependiendo. Sin embargo, siendo como es la más importante Orden lusa y habiendo contado entre sus Grandes Maestres con algunos Reyes de Portugal se considera en gran medida independiente, de facto ya que no de iure.

Orden de Calatrava.
· Procedencia: Reino de España (Castilla).

La Orden de Calatrava fue la primera fundada en las Españas, y es una de las Órdenes militares y religiosas más importantes, sólo superada en aquel reino por la de Santiago. Las grandes riquezas obtenidas durante la Reconquista hasta el mismo fin de esta, sobre todo en cuanto a posesiones han dejado a los orgullosos Caballeros de Calatrava en una muy buena posición. Hoy, ya sin guerras contra el sarraceno a la vista, la orden se ha hecho bastante elitista y su dedicación principal es la administración de sus territorios y la obtención de mayor peso político. En lo religioso, la Orden de Calatrava sigue la Regla de San Benito aunque con menor severidad que los Caballeros de Alcántara. Como cistercienses, aunque laicos, su prior es el de Morimond, que, al ser extranjero, sufre contantes injerencias y trabas por parte del Rey, Gran Maestre. Nicolas d'Avesnes, que morirá en 1552, será el último prior francés de esta Orden española. Por otra parte, el Papa liberará desde 1540 a los Caballeros de Calatrava de su voto de castidad, debiendo ceñirse eso sí, a uno de fidelidad conyugal.

· Grandes Maestres:
En 1477, el rey Fernando el Católico fue nombrado Gran Maestre de la Orden, absorbiendo sus tierras y posesiones. Desde entonces, los Reyes de España fueron nombrados Grandes Maestres. Carlos I se aseguró de hacer el título hereditario.

Orden de Cristo.
· Procedencia: Reino de Portugal.

Esta Orden, fundada conforme a la Constitución de la de Calatrava y basada en la Regla de San Benito, no es sino la sucesora portuguesa de los caballeros templarios, cuando su Orden fue suprimida. En su momento las fuerzas templarias fueron necesarias para defender Portugal del sarraceno, y así pudieron mantenerse al servicio de la corona, siendo varios Reyes, como en el caso de la Orden de Avis, nombrados Gran Maestre con el transcurrir de los siglos.
Desde hace un siglo, con aquellos peligros conjurados, la Orden ha dedicado sus esfuerzos y riquezas a la navegación marítima. Al mismo tiempo, ha mantenido su celo religioso, obteniendo del Papa la autoridad eclesiástica directa en los nuevos territorios descubiertos por los navegantes. Además, la Orden pasará a ser de clausura desde 1529, sin miembros no religiosos. Así pues, los Caballeros de Cristo son una de las órdenes que más conservan su doble función militar y eclesiástica, además de una de las más ricas y poderosas, hasta el punto de que según sus enemigos puede llegar a constituir, como ocurrió con sus antecesores del Temple, una amenaza más que una defensa.

Orden de los Hermanos Livonios de la Espada.
· Procedencia: Confederación de Livonia.

Los Hermanos de la Espada, también llamados Caballeros de Cristo, son una orden religiosa y militar aún muy beligerante, nacida en la Edad Media, durante las Cruzadas contra el paganismo en el Báltico. Con el transcurrir de los siglos fueron puestos bajo el poder de la Orden Teutónica, pues siendo un grupo más guerrero que piadoso, esa otra Orden de caballeros tenía aparentemente más capacidad de controlarlos que ningún obispo. Recientemente, la guerra ha vuelto a comenzar para los Hermanos de la Espada, que, como católicos, dedican todos sus esfuerzos a plantar cara al ortodoxo Principado de Moscú. Además, frenan la expansión del protestantismo en sus territorios. Sin embargo, cuando los territorios de la Orden Teutónica sean secularizados, perderán uno de sus mayores apoyos, y aunque continúen con su lucha lo harán con fuerzas muy mermadas.

· Grandes Maestres:
1494–1535: Wolter von Plettenberg.
1535–1549: Hermann Hasenkamp von Brüggeneye.
1549–1551: Johann von der Recke.
1551–1557: Heinrich von Galen.

Orden de Malta.
· Tuitio Fidei et obsequium pauperum.
· Procedencia: Rodas (1301-1521), Malta (1530).

La Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta es la heredera directa de la Orden medieval de los Caballeros Hospitalarios. Pese a no tener ya Cruzadas que librar, la orden tiene un gran poder bélico y es muy activa militarmente pues, tras añadir a sus tres votos uno nuevo de no enfrentarse nunca a un rey cristiano, se les ha encomendado proteger del Turco todo el Mediterráneo. Los combates que libra la Orden son constantes, y especialmente cruentos, pues su flota nunca retrocede ante un enemigo que no sea superior en número. Habiendo gobernado Rodas desde el siglo XIV de forma similar a una República, en 1522 los de San Juan fueron expulsados de su fortaleza por los turcos tras resistir un asedio de cinco meses. Saldrán del exilio cuando, en 1530, Carlos I, consciente de su importancia, les ceda la isla de Malta a cambio del vasallaje simbólico de entregar anualmente un halcón cetrero, animales que son orgullo de aquellas tierras.

· Grandes Maestres de la Orden en Rodas:
1476-1503: Pierre d'Aubusson.
1503-1512: Emery d'Amboise.
1512-1513: Guy de Blanchefort.
1513-1521: Fabrizio del Carretto.
· Grandes Maestres de la Orden en Malta:
1521-1534: Philippe Villiers de L'Isle-Adam.
1534-1535: Piero de Ponte.
1535-1536: Didier de Saint-Jaille.
1536-1553: Juan de Homedes y Coscon.

Orden de Montesa.
· Procedencia: Reino de España (Valencia).

La Orden de Santa María de Montesa, al contrario que las otras órdenes militares y religiosas de España, no pasó a manos de los Reyes Católicos. Estos se contentaron con atraerla bajo su influencia, así que conserva su autonomía. Su Gran Maestre siempre es un noble de gran consideración y, pese a ser una Orden de relativamente poco poder, tiene en su haber muy dignas posesiones que incluyen la fortaleza de Montesa, una de las mayores y mejor protegidas de toda la corona de Aragón. Aunque se les entiende una gran lealtad al Rey, los Caballeros de Montesa son cada vez más elusivos y se muestran más interesados en sus propios fines, aparentemente los de la nobleza valenciana, a la que pertenecen.

· Grandes Maestres:
1484-1488: Felipe de Aragón y Navarra (Sobrino de Fernando el Católico, revocando el nombramiento de Felipe Vivas de Cañamanes).
1488-1492: Felipe Vivas de Cañamanes y Boll (Segunda vez).
1493-1506: Francisco Sanz.
1506-1537: Francisco Bernardo Despuig.
1537-1544: Francisco Llansol de Romaní.
1545-1587: Pedro Luis Garcerán de Borja.

Orden de San Mauricio y Orden de San Lázaro.
· Procedencia: Ducado de Saboya.

Ambas órdenes se encuentran en un estado de decadencia, con pocos miembros y escaso poder político, pese a que para formar parte de según qué clases dentro de ellas son necesarias arduas investigaciones de herencia nobiliaria. Dada su intención de luchar contra la expansión del protestantismo, terminarán siendo fusionadas en una sola por el Papa en 1572, con el fin de aumentar su poder temporal, pero con poco éxito.

Orden de Santiago.
· Procedencia: Reino de España (Castilla).

Esta elitista Orden, la más importante de las Españas, se considera de origen leonés, aunque su sede está en el castillo de Uclés. Está conformada en gran medida por nobles de alto linaje, por lo que el ingreso en ella es especialmente difícil y supone un gran honor. Durante el siglo XV, ya poco ocupada en la Reconquista, la Orden de Santiago atravesó una época de luchas internas que fue finalmente aprovechada por los Reyes Católicos para ponerla a su cargo, lo que sometió a su control sus inmensas posesiones territoriales y económicas. Los Caballeros de Santiago siguen la Regla Agustina, si bien en una adaptación especialmente abierta, sobre todo en comparación con la Regla de San Benito que siguen otras órdenes. Por ejemplo, los Caballeros de Santiago tienen permitido tradicionalmente el matrimonio, si bien hacen voto de fidelidad.

· Grandes Maestres:
En 1493, el Papa convierte en administradores de la Orden a los Reyes Católicos. Después, sería administrador Carlos I, hasta que en 1523 fue nombrado Gran Maestre, con carácter hereditario.

Orden de Santiago de la Espada.
· Procedencia: Reino de Portugal.

Aunque en origen fue parte de la Orden castellana de Santiago, constituyendo algo así como su "ala portuguesa", desde hace siglos los Reyes de Portugal reclamaban su independencia y el Gran Maestrazgo de la Orden. Aunque ya sucedía de facto, no fue hasta 1452 que esto fue reconocido por el papa, siendo nombrado Gran Maestre de la Orden el infante don Fernando.

Orden del Santo Sepulcro.
· Deus lo vult.

Aunque esta fue una orden de caballería de gran importancia en las Cruzadas, gran parte de ella ha sido absorbida por la Orden de Malta, salvo en algunos países (Como el Reino de España) en los que se ha convertido en una orden honorífica bajo gran maestrazgo del propio Papa.

Orden Teutónica.
· Procedencia: Prusia.

La Orden de los Caballeros Teutones, también llamados Caballeros Teutónicos del Hospital de Santa María de Jerusalén, cosechó tras su fundación más éxito en la Cruzada contra el paganismo en el Báltico que en Tierra Santa. Tras volcar sus esfuerzos en la lucha que se libraba en aquellas tierras nórdicas y conquistar grandes territorios que pasaron directamente a su dominio, reyes y príncipes cristianos de los alrededores se vieron amenazados por el poder del Estado monacal de Prusia y volvieron sus armas contra ellos. En el siglo XV quedó patente que se habían vuelto las tornas y la Orden entró en decadencia y, finalmente, en 1525, la Orden se convirtió al luteranismo, incluido el Gran Maestre Alberto. Este ha conseguido mantener su elevada posición convirtiéndose en Duque de Prusia, reteniendo aquellos territorios bajo su poder. Los miembros de la Orden que se han mantenido fieles al catolicismo conforman ahora una orden hospitalaria, sin ninguna rama militar, que se ha retirado a las viejas posesiones en el Sacro Imperio bajo auspicio de los Habsburgo.

· Grandes Maestres:
1489–1497: Johann von Tiefen.
1497–1510: Federico de Sajonia.
1510–1525: Alberto de Brandenburgo-Ansbach.
· Grandes Maestres de la Orden en el Sacro Imperio, tras la secularización de Prusia:
1527–1543: Walter von Cronberg.
1543–1566: Wolfgang Schutzbar.

Órdenes honoríficas y reales.
Durante los últimos siglos, las órdenes de caballería fueron bastante habituales. No se trataban en modo alguno de órdenes religiosas, sino que eran instituidas por un monarca y compuestas de hombres de origen noble con intención de que, siendo reflejo de los ideales caballerescos de su época, conformaran alrededor del trono un grupo brillante de servidores a semejanza de los héroes de las leyendas. Algunas se instituían con carácter temporal, con el fín de cumplir con alguna empresa por medio de caballeros que juraban realizarla, pero más habitualmente tenían carácter perpetuo y honorífico, y la admisión en alguna de ellas servía para honrar a quienes la recibían. Ya en el Renacimiento, aún se pueden encontrar caballeros que deseen ser miembros como parte de su ideal de nobleza, y más aún grandes señores que, mediante el servicio a su Rey, pretendan acrecentar su grandeza aspirando a alguna de estas prestigiosísimas órdenes.

Orden de la Jarretera.
· Honi soit qui mal y pense.
· Procedencia: Reino de Inglaterra.

La Nobilísima Orden de la Jarretera fue fundada en 1348 por el rey Eduardo III, en un intento por instaurar una nueva Mesa Redonda, compuesta por los mejores de entre todos los caballeros que velaran por su reino. Los miembros de la Orden han de ser siempre veinticuatro, como si tomaran parte permanentemente en un torneo, y como si tanto el Rey como el Príncipe de Gales contaran cada uno con los doce compañeros de rigor. Puede haber además miembros honoríficos, que, desde 1488, deben ser siempre varones. La pertenencia a la Orden de la Jarretera siempre es concedida por el Rey de Inglaterra y a su criterio, pudiendo asimismo retirarla. Un caso reciente es el del último Duque de Buckingham, a quien Enrique VIII privó de su membresía antes de ser ejecutado por traición en 1521.

El símbolo de la Orden es una jarretera o liga con hebilla en torno a la cruz de San Jorge, roja sobre fondo blanco. Los miembros llevan un colgante con esa forma.

Orden del Toisón de Oro.
· Ante ferit quam flamma micet.
· Procedencia: Ducado de Borgoña.
La Insigne Orden del Toisón de Oro fue fundada en 1430 por Felipe III de Borgoña, quien en la Guerra de los Cien Años había tomado partido por el Rey de Inglaterra, a semejanza de la Orden de la Jarretera. La Orden ha llegado a ser sumamente elitista y muchos príncipes quieren imitarla al no haber podido ser parte de ella. Se limita a 51 miembros, número que fue ampliado desde 30 en 1516, todos ellos católicos. El Emperador Maximiliano y Felipe I de Castilla ostentaron el título de Gran Maestre y desde entonces no ha abandonado la Casa de Austria, pues recae ahora en Carlos I de España. De hecho, aunque este soberano renuncie finalmente al ducado de Borgoña en 1529, pactará a toda costa retener el título de Duque, ya que aunque no le aporte beneficios materiales lleva aparejado el gran maestrazgo de la Orden con todo su prestigio.

El símbolo de la orden es un vellocino dorado, generalmente en forma de colgante sujeto con una cadena de gruesos eslabones de oro con pedernales o piedras de color rojo entrelazadas.

Orden de San Miguel.
· Procedencia: Reino de Francia.
La Orden de San Miguel fue fundada en 1469 por Luis XI de Francia. Es otorgada por el Rey de Francia a aquellos caballeros que juzga dignos de ello, admitiendo sólo a 36 miembros, que, eso sí, prestan un juramento especial al monarca conformando para él un grupo fiel de suma confianza.

El símbolo de la orden es un medallón que representa al Arcángel San Miguel matando al dragón, que se lleva sujeto con una cadena de oro con eslabones en forma de conchas de mar.

Confraternidad de San Jorge.
· Procedencia: Sacro Imperio.

Es una orden honorífica, no muy notoria, salvo por haber sido fundada por el Emperador Maximiliano I.